Viviendo desde el corazón

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Dios anhela escuchar tu corazón. Anhela que confíes tanto en él que puedas mirar tu corazón con honestidad y sinceridad y derramarlo ante él.

Pasaje Bíblico: “Confía siempre en él, pueblo mío; ábrele tu corazón cuando estés ante él. ¡Dios es nuestro refugio!” – Salmo 62:8     

Dios nos ha formado para ser criaturas del corazón. Nos hizo para vivir desde un lugar de comunión con él, una relación eterna con nuestros corazones profundamente conectados. Y en respuesta a la comunión que tienes con Dios, puedes elegir vivir desde tu corazón. Puedes elegir con confianza pensar, sentir, actuar y creer no solo con lo que es lógico, sino con lo que el Espíritu de Dios te dice.

A menudo vemos a nuestros corazones como si fueran infundados y volubles. Dejamos de prestar atención a nuestras emociones porque dudamos de su validez y valor. Pero Dios te formó con emociones, y muchas veces tus emociones son las que mejor revelan tus creencias. No sientes estrés, preocupación, duda o enojo sin causa. No experimentas alegría, paz, pasión y propósito sin razón alguna. Tu corazón es la ventana a tus creencias. Él revela dónde has depositado tu confianza y esperanza. Revela lo que realmente te importa.

El Salmo 62: 8 dice: “Confía siempre en él, pueblo mío; ábrele tu corazón cuando estés ante él. ¡Dios es nuestro refugio!”. Dios anhela escuchar tu corazón. Anhela que confíes tanto en él que puedas mirar tu corazón con honestidad y sinceridad y derramarlo ante él. A él le importa cómo te sientes. Él no está bien si vas por la vida estresado, enojado, con dudas, preocupado o inseguro. Quiere que tu corazón esté lleno del fruto de la comunión con él para que puedas vivir una vida expresiva, apasionada y satisfecha.

Reconocer tus emociones no es debilidad. Más bien, es una señal de confianza y seguridad de que puedes mirar honestamente tu vida y evaluar cómo te está yendo. Vivir desde el corazón es un aspecto crucial para el cristianismo auténtico y abundante. Dios no quiere robots. Él no quiere solo influir en nuestras mentes o simplemente hacer que trabajemos para él. Él quiere todo de nosotros. Quiere que tu mente se renueve y que tus manos se pongan a trabajar en buenas obras, desde un lugar de comunión maravillosa y vivificante con él.

Tómate un tiempo mientras entras en la oración guiada para evaluar tu corazón. Evalúa cómo te has sentido. Derrama tu corazón a tu amoroso, paciente y comprensivo Padre celestial y sal hoy con la confianza de que puedes vivir de manera abierta, receptiva y apasionada.

Guía de Oración:

1. Medita sobre la importancia de vivir desde el corazón.

“Confía siempre en él, pueblo mío; ábrele tu corazón cuando estés ante él.  ¡Dios es nuestro refugio!” – Salmo 62:8

2. Evalúa cómo te has sentido. ¿Qué te ha estado trayendo la vida? ¿Qué te ha estado causando estrés, ira o frustración? ¿Qué te dicen tus emociones?

3. Tómate un tiempo para escribir un diario tus emociones. Derrama tu corazón a Dios en el papel. Pídele al Espíritu Santo que te revele cualquier cosa que no entiendas. Anota sus respuestas.

A menudo, si comenzamos nuestro tiempo de silencio evaluando nuestras emociones, podremos profundizar más con Dios. Dios anhela que el tiempo que pasemos con él sea abierto, vulnerable y honesto. Él desea ayudarnos con esas cosas que realmente nos están robando la vida abundante. Y como las emociones a menudo son una ventana a nuestras creencias, son una excelente manera de evaluar dónde necesitamos una revelación fresca de lo que es verdad. Que tu vida hoy se llene con el fruto del Espíritu, cuando elijas vivir desde el corazón.

Lectura Complementaria: Salmo 62

Por Craig Denison

 

 

 

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