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Usted es el templo de Dios (Parte 20)

Description

De Cristo recibimos el ejemplo del servicio, pero también la energía y el deseo para hacerlo.

Sirva a la gente, no use a la gente

Por naturaleza, el cerebro humano está estructurado para la gratificación personal. En realidad, notar lo que necesitan otros, interesarse por si están bien o no y apresurarse a hacer algo por otra persona, son comportamientos aprendidos.

Aprendidos de Cristo. Aquel que les lavó los pies a los discípulos en la noche de un jueves y murió en la cruz en la tarde del viernes, dijo “no vine a ser servido sino a servir”. De Cristo tenemos no sólo el ejemplo de servicio por encima de uno mismo, también tenemos la energía y el deseo de hacerlo.

San Pablo les enseñó esto a sus amigos del centro de Asia Menor (la actual Turquía): “Vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13).

Es una manera espléndida de dedicarse todo -el tiempo, la energía, los bienes- para hacer que la vida de otro sea mejor. No desperdicie ni un minuto.

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