;

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán

Description

Dios no nos llama ovejas solo porque Él quiera ser nuestro pastor, sino por cómo actuamos y cómo deberíamos responder ante Él.

Sé que tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días. – Salmo 23:6

“El Señor es mi pastor; nada me falta” (Salmo 23:1). En esta declaración escuchamos a una oveja hablando. Es una oveja que tiene mucho que decir sobre su pastor, una oveja que está contenta y confiada en el cuidado de su pastor.

Las ovejas a menudo reciben mucha mala prensa. Se las puede describir como malolientes y tontas, lo que quiere decir que no son muy apreciadas (quizás de manera injusta) por su inteligencia; tienden a vagar y a perderse, lo que significa que el pastor debe ir a buscarlas, y a veces se las acusa de seguirse dócilmente la una a la otra como… ovejas.

Jesús, el buen pastor que sabe algo de ovejas, nos instruye acerca de quienes están a su cargo: “Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano” (Juan 10:27-28). Jesús es un Pastor como ningún otro: “Yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre; y yo pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:14-15). Él debe llevar a todas sus ovejas a salvo a su redil.

Nosotros somos las ovejas que pertenecemos al buen pastor. Como ovejas nos habíamos perdido y enredado irremediablemente en las tentaciones del mundo y de nuestros propios deseos pecaminosos. Estábamos completamente desorientados en la oscuridad del pecado e incapaces de encontrar nuestro camino hacia el redil. Pero nuestro pastor vino para buscarnos y, cuando nos encontró, nos levantó y nos puso sobre sus hombros (hombros que una vez llevaron el peso de la cruz) y, regocijándose, nos llevó a casa.

Aunque no tengan la mejor reputación, las ovejas saben algunas cosas: reconocen la voz de su pastor y lo siguen. Por el poder del Espíritu Santo nosotros, las ovejas de nuestro Señor, también sabemos algunas cosas: escuchamos y reconocemos la voz de nuestro pastor en su Palabra vivificadora y restauradora; somos alimentados en la mesa del pastor, donde recibimos su cuerpo y sangre entregados y derramados por nosotros y seguimos al pastor con confianza, incluso a través del valle de la sombra de la muerte, porque él ha estado allí antes que nosotros.

Sostenidos firmemente por las manos marcadas con cicatrices de nuestro pastor, confesamos: “Seguramente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del SEÑOR para siempre” (Salmo 23:6).

ORACIÓN: Buen Pastor, camina conmigo a través de cada valle oscuro, y sostenme firme en tus manos hasta que permanezca en tu casa para siempre. Amén.

Por: Dra. Carol Geisler

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
Dios nos transforma en nuevas creaciones
Primeros15
La parábola del hijo pródigo
Primeros15
3 pasos para recibir un milagro
Andrés Corson
Dios es un padre amoroso
Primeros15
Dios nos disciplina en amor
Primeros15
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple