;

Trabajo constante

Description

Nuestras circunstancias o emociones no pueden definir qué tan entregados estamos a la obra de Dios.

“Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”, Efesios 4:11-13

Meditaba y reflexionaba al leer este texto en cómo a veces hacemos cosas por momentos. Cuando estamos desempleados nos entregamos a la obra, o cuando estamos en dificultad iniciamos un ministerio de intercesión. Nuestras situaciones tienden a definir lo que hacemos o qué tan entregadas estamos en la obra.

Una vez un profesor en la universidad me enseñó algo que nunca olvidaré: "las notas excelentes no se ganan estudiando cuando estamos de humor". No debemos dejar que nuestro estado de ánimo o las circunstancias definan nuestro andar, porque así no lograremos los resultados que deseamos.

Dios nos dotó de dones, talentos y virtudes para la edificación del cuerpo de Cristo, a fin de perfeccionar a todos los santos para la obra, pero estos dones los estaremos ejercitando hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo, hasta que lleguemos a ser cristianas perfectas a la medida de la estatura de Cristo.

Al leer esto solo pensé que este trabajo no ha terminado; la meta de lo que hacemos en nuestras iglesias es que juntos lleguemos a la estatura del varón perfecto que es Cristo. Y puedo asegurarte que no lograremos notas excelentes en esta labor si somos inconstantes. En ocasiones estamos apasionadas en la obra, en otras llega la dificultad u ocupamos el tiempo en otras cosas y dejamos de lado la responsabilidad que Dios ha puesto en nuestras manos.

Hagamos un compromiso con Dios de ser constantes en las cosas que emprendemos para Él, porque nuestro trabajo aún no ha terminado.

Oración: Señor, ayúdanos a perseverar en tus caminos y a ejercitar los dones que nos has dado. Danos fuerzas para poder seguir haciendo tu obra en todo momento aquí en la tierra. En el nombre de Jesús, amén.

Por Roselyn Lima

Related
¡No levantes la bandera!
Aviva Nuestros Corazones
La obediencia en la vida del creyente
Dr. Charles Stanley
30 “no temas”
Edurne Mencía
El seminario del sufrimiento
John Piper
Secando nuestras lágrimas
Pastor Mao
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple