;

"¿Qué defectos?"

Description

Debemos aceptar la crítica, humillarnos e invocar la misericordia y perdón de Dios.

“Porque ¿quién te distingue? ¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido?”, 1 Corintios 4:7

Para poder curar una enfermedad, primero debemos ser capaces de reconocer sus síntomas, los cuales son indicadores visibles y externos. Aunque no siempre podremos reconocer estos síntomas en nosotros mismos, otros lo harán. Por lo que resulta de vital importancia que permanezcamos abiertos a las críticas, sobre todo de los que disciernen espiritualmente.

Las personas más consistentes en el discernimiento de nuestras faltas son por lo general nuestros cónyuges. Dios los ha colocado en nuestras vidas como un equilibrio y nos ayudarán a compensar los extremos, si estamos dispuestos a escucharles.

Esto funciona en ambos sentidos, porque también somos un equilibrio para ellos. Debo decir que más a menudo es el marido quien se niega a tomar el consejo de su esposa. ¿Por qué? El orgullo.

Una vez que estemos atrapados por el orgullo, no podremos ser de ningún servicio a Dios. Debemos aceptar la crítica, humillarnos, invocar Su misericordia y perdón.

Hazme consciente, Padre, de cualquier orgullo en mi vida y ayúdame a superarlo.

  

Lectura Bíblica Diaria

Mateo 08:18, 23-24; 9: 18-34

Marcos 4: 35-5: 43

Lucas 8: 22-56

Related
Cultivar el amor a la manera de Dios (Parte 2)
Vida en Familia Hoy
El desarrollo de la paciencia
Dr. Charles Stanley
Barreras de protección (Parte 1): Un daño menor
Alejandro Mendoza
Elige bien tus batallas
Andrés Corson
El fruto de la permanencia
Pastor Mao
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple