;

Poder de la identidad

00:00

Description

La obediencia también está condicionada a nuestra identidad y al entendimiento de quiénes somos en Dios.

“Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»). Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa.” – Mateo 1: 20-24 NVI

Después de escuchar el devocional, medita en los siguientes puntos:

Esta mañana me levanté pensando...

…en cuántas veces en mi vida la obediencia ha sido el resultado de un tiempo de oración y meditación de la Palabra.

1. Cuando José estaba considerando dejar a María algo pasó; este hecho nos lleva a pensar que José no solo pensó su decisión, sino que también oró. Con esto nos enseña que, mientras más seguros y decididos estamos, es cuando más debemos anhelar la intervención de Dios en medio de nuestras decisiones.

2. Dios nos dará una respuesta oportuna siempre y cuando le demos el tiempo y el espacio para que nos hable. Él entrará a nuestra habitación y en nuestro lugar secreto nos responderá. Solo necesitaremos fuerza y valentía en nuestro corazón para obedecer lo que nos diga.

3. El ángel saluda a José, no como el carpintero, sino como: “¡José, hijo de David!” Lo llama por su nombre recordándole su identidad y su linaje. Nunca olvidemos nuestra dignidad e identidad. No debemos sentirnos menos, nuestra autoestima debe ser correcta, sin creernos más ni menos que otros, y aunque el mundo sea despectivo, Dios siempre nos llamará por lo que verdaderamente somos.

4. La obediencia también está condicionada a nuestra identidad y al entendimiento de quiénes somos en Dios. Cuando nuestra autoestima está desequilibrada e ignoramos la palabra de Dios rápidamente obedecemos a nuestras emociones y sentimientos y no respondemos obedientemente a lo que Dios quiere que hagamos.

5. José estaba entrando en aguas profundas de conocimiento. Esto nos enseña que la obediencia está condicionada a nuestra fe. Si José no hubiera creído, solo por falta de entendimiento tomaría la decisión incorrecta. Necesitamos fe para creer que Dios está con nosotros en toda circunstancia aun cuando no lo podamos ver.

 


Related
Antes de que Dios te hable, decide decir "sí"
Pastor Rick Warren
Ojos velados
Itiel Arroyo
La oración de entrega
Bayless Conley
Más claro y más lejos
Pastor Mao
Gramática Espiritual
Living Room
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple