Los hábitos de oración

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La oración no se debe limitar a solo un momento del día.

“Orad sin cesar”, 1 Tesalonicenses 5:17

Es bueno apartar un momento -o momentos- en particular cada día para la oración. Pero, en lugar de estar en oración solo en esos tiempos, debemos tener una actitud de oración durante todo el día, donde quiera que estemos.

Por supuesto, no me refiero a orar en voz alta durante todo el día; eso no sería práctico ni razonable. He encontrado, sin embargo, que es fácil orar mientras conduces tu auto, simplemente dándole gracias al Señor por todo lo que tienes o pidiéndole orientación para lo que estés a punto de hacer. Si tu trabajo en particular lo permite, ora durante tu jornada laboral.

Tus oraciones deben significar algo para ti si van a ser eficaces. Sin la oración, tu vida será vacía y desalentadora. Sin embargo, si oras "sin cesar”, encontrarás una paz que realmente sobrepasa todo entendimiento.

Si tratas de tomar decisiones sin orar por ellas primero, estarás operando en tu propia fuerza y, en gran parte, simplemente engañándote a ti mismo.

La oración trae las bendiciones de la voluntad de Dios para tu vida personal y te ayuda a mantenerte dentro de Su plan. Ora cuando estés en problemas; ora cuando las cosas van bien. Ora para pedir perdón; pide un derramamiento del Espíritu Santo en tu vida. Ora por la salvación de otros; ora por la protección y gracia continua de Dios. A veces orar es cuando todo lo que haces es alabar a Dios por su bondad y fidelidad.

Haz una lista de algunas otras cosas por las cuales puedes orar, ponla en tu Biblia y luego lee Marcos 11:24 como la confirmación de que serán contestadas tus oraciones.

Billy Graham escribió que "El cielo está lleno de respuestas a oraciones por las cuales nadie tomó la molestia de pedir". 

 

Lectura Bíblica Diaria

1 Crónicas 8: 28 - 9:44

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