La trampa del miedo

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El hombre o la mujer que está atado al temor de los hombres, no confiará en Dios en ningún área de su vida.

Proverbios 29:25 nos dice:

"El temor del hombre le pone trampas; el que confía en Jehová está a salvo." (RVR1995)

Una trampa es un lazo utilizado para cazar un animal. El temor hará que sea atrapado como un animal.

Tengo un amigo en la iglesia que tiene un nogal muy grande en su patio al que las ardillas acuden regularmente. Aunque puso una enorme red sobre el árbol, al parecer la red no detuvo a las ardillas. Así que compró una trampa y la puso en el techo de su casa que está pegado al árbol. Hasta la fecha ha atrapado 120 ardillas.

Cuando la ardilla está en la trampa, está a merced de él. No puede irse a ningún lado. Como suele ser un hombre bastante misericordioso, las lleva al parque de la localidad y las suelta.

Cuando el temor toma control de su vida, usted llega a ser como una de esas ardillas atrapadas: sin poder ir hacia ningún lado. Usted está a su merced. No puede progresar espiritualmente. Le mantiene atado. El temor a los hombres le puede detener a la hora de obedecer a Dios, y le impedirá agradar a Dios. Le impedirá experimentar el gozo que viene cuando confiamos en Dios.

De hecho, hay un contraste en el versículo de hoy. El hombre o la mujer que está atado al temor de los hombres, no confiará en Dios en ningún área de su vida. Vea las dos partes del versículo juntas: “El temor del hombre le pone trampas”, en contraste, “el que confía en Jehová está a salvo” (Proverbios 29:25 RVR1995).

No permita que el temor del hombre controle su vida. En vez de eso, confíe en el Señor.

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