La Palabra de Dios

Description

Olvidarnos de la Palabra no es tanto que dejemos de recordar su contenido, sino que no le prestemos la debida atención.

“Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos”, Proverbios 3:1

Seleccionar un texto del libro de Proverbios es un gran desafío. ¿Cuál de ellos? Aquí hay uno de los muchos tesoros que contiene. Tomémoslo como una provisión de aliento para cada uno: el Espíritu nos llama a prestar atención de la Palabra.

Sin duda todos nosotros la conocemos, la leemos, la meditamos, la memorizamos. Sin embargo, aquí se nos pide que no nos olvidemos de ella. En la Palabra, Dios habla con nosotros. Se ha escrito para que le conozcamos y sepamos cuál en Su voluntad. Olvidarnos de ella no es tanto que dejemos de recordar su contenido, sino que no le prestemos la debida atención. Cuando esto ocurre, perdemos bendiciones en nuestra vida y estaremos en peligro de fracasar en nuestro camino.

El pasaje donde está este versículo nos da buenas razones para que prestemos atención a la Biblia. Sólo así disfrutaremos de una vida de paz (v. 2). Las promesas de Dios vendrán a nuestro encuentro en los días de inquietud haciéndonos recobrar la calma, porque sabemos que Dios es fiel. Por eso leemos en ella: “mucha paz tienen los que aman tu ley”, (Salmo 119:165).

Además, vivir conforme a los mandamientos de Dios nos traerá una correcta relación con él y buena opinión de los hombres (v. 4). Algunos podrán acusarnos y calumniarnos con sus mentiras, pero no podrán demostrar nada en contra de quien vive en obediencia a la Palabra.

Es posible que en algún momento estemos necesitados de orientación cuando debamos tomar alguna decisión y seguir el camino correcto. Nuestra prudencia, la capacidad de tomar medidas equilibradas, no será suficiente en muchas ocasiones y estaremos en peligro de equivocarnos; pero la Palabra será la brújula capaz de marcar el rumbo correcto, porque Dios “enderezará nuestras veredas” (v. 7).

¿Estamos enfermos? ¿De qué tipo es nuestra enfermedad? La dolencia más grave es la espiritual, la cual produce debilitamiento físico y deteriora nuestra fortaleza. La Palabra será la medicina eficaz contra ella (v. 8).

Es probable que estemos atravesando un pasaje oscuro de nuestra existencia, donde las nubes ocultan la luz del sol oscureciendo el día y las noches se hacen densas, sin luna y sin estrellas. Pero a nuestra disposición está la luz de la Palabra que brilla en esas circunstancias, ya que es “lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino”, (Salmo 119:105).

En un mundo contrario a Dios y cada vez más pecaminoso, la Palabra trae provisión para una vida santa y limpia, porque “en mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”, (Salmo 119:11).

¿Estoy afligido y angustiado? ¿No hay nadie a mi lado para consolarme? Tal vez todos me abandonan en un trance amargo. ¿Dónde encontraré la paciencia que necesito y el consuelo que me es preciso? ¿Dónde estará la esperanza que me hace falta? Esta es la respuesta: “a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”, (Romanos 15:4).

Oración: ¡Oh Señor!, que no me olvide nunca de tu Palabra, hazme volver a ella sin reserva, pero, sobre todo, que ella llene plenamente mi corazón ahora y siempre. Por Jesús, Amén.

Por Samuel Pérez Millos

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
¿Cuán grande es tu dios?
Wendy Bello
Amor inagotable, respuestas y fidelidad
Wendy Bello
¿Tienes hambre? Aliméntate de la Palabra de Dios
Pastor Rick Warren
El hábito que hará que tu vida siempre agrade a Dios
Wendy Bello
La voluntad de Dios
Maestras del Bien
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple