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Imagen Trinitaria del matrimonio

Description

El matrimonio fue creado con el propósito y la semejanza moral, espiritual y funcional que hay en la Trinidad.

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, Génesis 1:26a

¡La definición bíblica del matrimonio difiere mucho del concepto popular y generalizado!

El matrimonio “no es” una unión libre, preferencia, contrato por conveniencia o una salida a un problema. El matrimonio es:

- La primera institución creada “por Dios”.

- El mandato de Dios.

- El plan, diseño y orden de Dios para la relación marital entre el hombre y la mujer.

- La unión ante Dios y los hombres de “un hombre y una mujer”.

- Un pacto con Dios.

- Un pacto con el esposo.

- Una unión santa y pura.

- La base de la sociedad.

- El contexto único en el cual se deben procrear hijos.

- El misterio que representa la unión entre Cristo y la Iglesia.

El matrimonio fue el ingenio de la Trinidad de Dios cuando dijo: “hagamos al hombre…” (Génesis 1:26) y fue creado con la semejanza moral, espiritual y funcional de la relación Trinitaria “a nuestra imagen” (Génesis 1:26). Creados a imagen y semejanza de la Trinidad, junto con el hombre formamos una unidad plural e interdependiente, tal y como los miembros del Cuerpo, para juntos llevar a cabo la voluntad de Dios de “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla” (Génesis 1:28).

De esa semejanza se desprende todo lo concerniente al rol, orden y función del hombre y la mujer en el matrimonio. Esa semejanza incluye amor y consideración del hombre hacia la mujer, respeto y sujeción de la mujer al hombre, y sometimiento de ambos al Señor. Es solo sobre esta base que el matrimonio será exitoso. En Génesis 1:28  “los bendijo Dios” sobre la base de esta premisa.

¿Por qué los matrimonios están de patas arriba? Porque no están funcionando conforme a este sencillo pero eficaz modelo bíblico. Es posible que para algunas ya sea tarde, pero nunca lo es cuando se trata de instruir a los hijos desde pequeños sobre la “santidad” y orden del matrimonio.

Amadas, urge que como mujeres cristianas le devolvamos al matrimonio el lugar que le corresponde. Solo nosotras como creyentes podemos reflejar al mundo la excelencia, dulzura y bendición que tenemos como iglesia de ser la novia de Cristo, mediante la relación que existe en nuestros matrimonios.

Oración: Padre bendito, perdónanos por desviarnos tanto de tu plan original. Ayúdanos a instruir a los niños y niñas de manera tal que crezcan con un concepto sano del matrimonio. Que anhelen casarse y formar una familia para honra tuya y bendición de la sociedad. En Cristo, amén.

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