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Humildad y autoridad

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El orgullo y la arrogancia le da fuerza al pecado, pero la humildad le da autoridad al Espíritu Santo.

“Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben.” – Romanos 12: 16 NVI

“Su belleza debe venir del corazón, del interior de su ser, porque la belleza que no se echa a perder es la de un espíritu suave y tranquilo, valioso ante los ojos de Dios.” – 1 Pedro 3: 4 PDT

“Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito.” – 2 Corintios 7:6 RVR 1960

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” – Mateo 11: 12 RVC

Después de escuchar el devocional, medita en los siguientes puntos:

Esta mañana me levanté pensando...

…en el concepto que la humanidad tiene acerca de la humildad. Hemos considerado que ser humilde es quedarse callado o convertirse en alguien pasivo.

1. Jesús fue un ser humano físico y espiritual lo suficientemente fortalecido que supo cómo usar la mansedumbre y la humildad como parte de la fuerza de su carácter y así lograr ser imparable en su propósito.

2. Una actitud de orgullo como la que tuvo Satanás es la que precede nuestra caída; para crecer, progresar y avanzar es necesario incorporar en nosotros la fuerza de la mansedumbre y la humildad, es necesario desarrollarlas con el fin de que nada nos detenga.

3. El deseo del corazón de Dios es que tengamos un espíritu suave y tranquilo, apacible y domado; esa fuerza del espíritu nos va a permitir escuchar su voz con mayor facilidad.

4. Si entendemos desde la palabra de Dios que lo que nos detiene es el pecado, entonces con más razón la fuerza de la humildad debe gobernar nuestro carácter. El orgullo y la arrogancia le da fuerza al pecado, y la humildad le da autoridad al Espíritu Santo para que opere desde nuestro interior.

5. Cuando somos personas humildes logramos ser más intencionales desde nuestro interior para guardar nuestra mente y nuestro corazón de todo lo que vemos y escuchamos. Con la fuerza de la humildad sabemos cómo responder y cómo manejar cualquier situación por difícil que sea.

                     


 

 

 

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