Grande y pequeño

Description

El Adviento también se trata de ti… porque tú eres la razón por la cual Jesús vino.

“En el principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y Dios mismo era la Palabra. La Palabra estaba en el principio con Dios. Por ella fueron hechas todas las cosas. Sin ella nada fue hecho de lo que ha sido hecho.” – Juan 1:1-3

Para nosotros el Adviento comienza donde siempre lo ha hecho: con Aquel que creó todo. Comienza con Dios Padre, que nos hizo y nos amó, y con Dios Hijo, que vino a ser nuestro Salvador Jesús. Y comienza con el Espíritu Santo, que nos da fe y vida en Jesús.

Pero también comienza contigo en toda tu pequeñez. Comienza contigo, que estás cómodamente leyendo a la luz de la lámpara; contigo, un padre que acuesta a sus hijos luego de leerles una historia sobre Jesús y de rezar con ellos y contigo, que estás conduciendo con los ojos fijos en la carretera, atento a los peligros, mientras piensas en tu trabajo. El Adviento se trata de ti… porque tú eres la razón por la cual Jesús vino.

Tú le importas a Dios. ¿Y por qué habría de preocuparse por ti? Sin embargo, lo hace. Él te lo ha dicho: “¿Acaso no se venden cinco pajarillos por un par de monedas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. Lo mismo pasa con ustedes, pues hasta los cabellos de su cabeza están todos contados. Así que no teman, pues ustedes valen más que muchos pajarillos” (Lucas 12:6-8).

Así que aquí estamos en el Adviento esperando maravillados a ver cómo el gran Dios, el Altísimo, se nos va a presentar como un pequeño bebé que dependerá de nosotros para ser amamantado, para que se le cambien los pañales, para que se lo sostenga, para dormir. Y nos regocijamos, porque nosotros también dependemos de aquel que creció, sufrió, murió y resucitó por nuestro bien. Gracias a que él nos ama, nuestras vidas insignificantes se han vuelto infinitamente significativas. Jesús nos ha hecho hijos adoptivos de Dios.

ORACIÓN: Querido Padre, gracias por enviarnos a tu Hijo. Gracias porque somos importantes para ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Para reflexionar:

- ¿Cómo puedes estar seguro de que eres importante para Dios?

- ¿Quiénes en tu vida necesitan saber que son importantes para Dios y para ti?

Por: Dra. Kari Vo

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
Les ha nacido
Cristo Para Todas Las Naciones
Promesa cumplida
Cristo Para Todas Las Naciones
Satisfaciendo necesidades humanas
Cristo Para Todas Las Naciones
"No quisiste"
Cristo Para Todas Las Naciones
Lavando los pies
Cristo Para Todas Las Naciones
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple