El Santo de los Santos

Description

¿Estás experimentando el poder y la cercanía del Dios que ha hecho su templo dentro de ti?

Pasaje Bíblico: “Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo; y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios.

Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura” – Hebreos 10:19-22

Las descripciones del lugar Santísimo causan temor en mi corazón. Levítico 16:1-5 describe la obra que un sacerdote tendría que realizar para entrar en la presencia de Dios y no caer muerto. La Escritura dice:

“El Señor le habló a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, quienes murieron al acercarse imprudentemente al Señor. Le dijo el Señor a Moisés: ‘Dile a tu hermano Aarón que no entre a cualquier hora en la parte del santuario que está detrás de la cortina, es decir, delante del propiciatorio que está sobre el arca, no sea que muera cuando yo aparezca en la nube por encima del propiciatorio. Aarón deberá entrar en el santuario con un novillo para el sacrificio expiatorio y un carnero para el holocausto. Se pondrá la túnica sagrada de lino y la ropa interior de lino. Se ceñirá con la faja de lino y se pondrá la tiara de lino. Estas son las vestiduras sagradas que se pondrá después de haberse bañado con agua. De la comunidad de los israelitas, Aarón tomará dos machos cabríos para el sacrificio expiatorio y un carnero para el holocausto’”.

La santidad de Dios requería pureza absoluta de todos los que entrarían en su presencia. Y tan poderosa era la presencia de Dios que mató a los dos hijos de Aarón, el sumo sacerdote. Cuando me imagino la presencia aterradora y poderosa de mi Dios como se dice en el Antiguo Testamento, mi corazón se llena de reverencia y asombro. ¿Cómo podría este santo Dios amarme a mí, un pecador quebrantado e indefenso? ¿Cómo podría presentarme ante Dios y entrar en su presencia cuando su santidad requiere tal pureza?

Pero Hebreos 9:11-12 dice:

“Cristo … al presentarse como sumo sacerdote de los bienes definitivo en el tabernáculo más excelente y perfecto, no hecho por manos humanas (es decir, que no es de esta creación), entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo. No lo hizo con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre, logrando así un rescate eterno”.

Nuestro sumo sacerdote entró en los lugares santos en nuestro nombre y nos aseguró un pasaje seguro para que todos entremos en la presencia de Dios. Hebreos 10:19-22 describe esta poderosa verdad al decir:

“Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo; y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios. Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura”. 

Además, a través de la muerte de Jesús, Dios ahora puede inundar la tierra con su presencia. Cristo venció el poder del pecado y la muerte y abrió el camino para que tú y yo seamos el nuevo templo de la presencia santa y poderosa de Dios. 1 Corintios 3:16-17 declara: “¿No sabes que eres el templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en ti? Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá. Porque el templo de Dios es santo, y tú eres ese templo”. Más adelante, 1 Corintios 6:19-20 dice: “¿O no sabes que tu cuerpo es un templo del Espíritu Santo dentro de ti, a quien tienes de Dios? No eres el tuyo, porque fuiste comprado con un precio. Glorifica a Dios en tu cuerpo”.

La pregunta que tienes ante ti hoy, es esta: ¿estás experimentando la plenitud de lo que se te ha puesto a disposición a través de Cristo? ¿Estás experimentando el poder y la cercanía del Dios que ha hecho su templo dentro de ti? ¿Vives la santidad del mismo Espíritu que mora en ti y te ha hecho una nueva y justa criatura? (2 Corintios 5:17, 2 Corintios 5:21).

1 Corintios 6:20 nos manda que “[honremos] con [nuestro] cuerpo a Dios” como un resultado de estar lleno de la presencia de Dios a través de la obra de nuestro sumo sacerdote, Jesucristo. Es al vivir nuestra vida a partir del trabajo interno del Espíritu Santo, que comenzamos a experimentar todo lo que Dios quiere para nosotros. Primero debemos reconocer que la presencia misma de Dios que habitó en el lugar Santísimo y fue tan poderosa que mató a hombres, ahora habitan en nosotros. El mismo Espíritu que resucitó a Cristo de entre los muertos vive dentro de nosotros. Y al reconocer la realidad de la presencia de Dios en nuestras vidas, debemos comenzar a realinear nuestras vidas con la voluntad del Espíritu. Debemos reaccionar a la gracia de Dios con nuestra obediencia.

Tan grande fue el deseo de Dios de brindarte una vida abundante en él, que envió a Jesús como el sacrificio final y perfecto. El hecho de que ahora eres el templo del Espíritu Santo significa que tienes a Dios mismo para guiarte, amarte, llenarte, sanarte y liberarte. Tienes acceso a una relación más real e íntima con tu Padre celestial de lo que puedes imaginar.

Pasa tiempo en oración reconociendo la presencia de Dios dentro de ti y respondiendo a su presencia con humildad y confianza. Permite que el Espíritu te transforme en su presencia y te guíe a ser quien fuiste destinado a ser cuando fuiste creado. Que te encuentres con el poder del Dios que te ama lo suficiente como para permitirte llevar una vida separada para su santa y amorosa presencia.

Lectura Complementaria: Hebreos 9-10

Por Craig Denison

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
La obediencia en la vida del creyente
Dr. Charles Stanley
Cómo acogerse a una promesa
Dr. Charles Stanley
Cuando la obediencia parece imposible
John Piper
La bendición de la Palabra de Dios
Osvaldo Carnival
El salón de la fama de la fe
Dr. Carlos Barbieri
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple