;

El mundo de Marta

Description

¿El trabajo y otras ocupaciones te están alejando de "la mejor parte" de tu vida?

“Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres”, Lucas 10:40

Estados Unidos es el país del mundo donde la gente más trabaja. En comparación a otros países, su población trabaja más horas al día y cada año. Su lema es: trabajo, trabajo, trabajo… y trabajo.  Este es el mundo de Marta, controlado por personas como ella. El resultado es que estamos como ella: turbada, ansiosa, angustiada, inconforme y con las prioridades trastocadas.

Vivir como Marta trae consigo una serie de problemas y enfermedades tales como: estrés, ansiedad, depresión, rabietas, enfermedades cardíacas, trastornos sicológicos, problemas familiares, descuido personal, etc. Ese es el mundo de Marta. Ese es nuestro mundo… Todo es trabajo. ¿Y quién sufre las consecuencias? Primeramente nosotras, seguido de nuestra relación con Dios, después nuestra familia y, luego, nuestra sociedad.

La Biblia nos enseña que debemos ser primeramente como María; esto es, tener nuestras prioridades en orden. Muchas han hecho del trabajo un dios y, aunque el mismo suple para nuestras necesidades, no es lo más importante. Nuestra vida debe ser primero como María y después como Marta. María no era despreocupada, vaga, floja o lenta. No. Simplemente ella tenía en claro cuáles eran sus prioridades y nada las alteraba.

Si lo único que hace María es tener una vida contemplativa y nunca hace nada, está pecando. Y por el contrario, si lo único que hace Marta es trabajar, trabajar y trabajar, también está pecando. Por eso necesitamos las dos, pero María primero y Marta después. Nuestra relación con Dios y nuestra familia es “la mejor parte”, y no podemos descuidarlos en aras del trabajo, porque más adelante la vida nos pasará factura y bastante cara.

Amadas, pasemos tiempo con Dios aprendiendo y fortaleciéndonos espiritualmente. No nos llenemos de actividades que nos roban las energías, el buen humor y el tiempo de estar a los pies de Cristo, ni la bendición de compartir con nuestros seres queridos y comunidad de fe. Que las personas sean más importantes que el trabajo y que éste no sea nuestro amo y robe lo mejor de nuestros días. Bástale a cada día su propio afán. No dejemos que Marta o el trabajo desvíe nuestra atención de lo más importante.

Oración: ¡Oh Dios! ayúdame a tener un corazón como María y unas manos como Marta. Me comprometo a darle al trabajo su lugar y no permitirle restarme tiempo contigo o con mi familia. Estableceré límites firmes, tomaré el control de mi tiempo y pasaré más tiempo en tu presencia. Ayúdame a lograrlo. En el nombre de Cristo, amén.

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
Te extraño
Violeta Guerra
Sin plazos forzosos
Andrés Spyker
Preocupación por el trabajo
Bayless Conley
El orden correcto
Pastor Mao
Prevenga Situaciones
Sixto Porras
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple