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El lugar más feliz

Description

No hay ningún lugar en la Tierra donde podamos ser felices todo el tiempo, pero fuera de ella sí, y Jesús nos dio entrada gratuita.

Dios enjugará las lágrimas de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni más llanto, ni lamento ni dolor; porque las primeras cosas habrán dejado de existir. – Apocalipsis 21:4

Una publicación académica de "Perspectivas en Ciencia de la Psicología" mostró una encuesta hecha por 350.000 personas en 52 países.

Algunos de los resultados más sorprendentes de la encuesta fueron: que el mundo es cada vez más feliz; que el país más feliz de la tierra es Dinamarca y que, si uno quiere sentirse miserable, debe ir a Zimbabwe.

Otras conclusiones no tan sorprendentes fueron: que los países ricos generalmente son más felices que los pobres y que las personas que viven en libertad generalmente son más felices que quienes tienen su libertad restringida, lo cual es obvio.

En la lista que clasifica a los países según cuán felices son sus habitantes, Estados Unidos salió en el lugar número 16.

Cuando leí esa información, y mientras trataba de procesarla, se me ocurrió que en realidad el que mi país sea feliz no quiere decir que yo también lo sea. Mis vecinos pueden tener una fiesta cada fin de semana, pero si yo no estoy invitado, la alegría de ellos no me ayuda en nada.

Lo que tanto usted como yo necesitamos es un lugar en el que todos seamos felices todo el tiempo. Y el único lugar donde la felicidad es una constante, es el que está descrito en el libro de Apocalipsis. Allí se nos dice que en ese lugar -el cielo- no existe la muerte, ni el duelo, ni el clamor, ni el dolor, ni ninguna otra de las cosas malas de este mundo.

Parece ser un lugar lindo para visitar... y un lugar donde vale la pena estar. Si está de acuerdo conmigo en que el cielo es un lugar lindo, dé gracias al Salvador por haberlo hecho una realidad, pues su sacrificio nos ha dado el perdón que nos convierte en ciudadanos de ese magnífico lugar.

En conclusión, puedo decir que es bueno que los habitantes de Dinamarca sean felices, pero es mucho mejor tener ciudadanía en el cielo... donde ya no habrá muerte, ni duelo, ni clamor, ni dolor.

ORACIÓN: Querido Señor, te doy gracias por haber hecho todo lo que era necesario para hacerme ciudadano del cielo. Te pido que me des fuerzas para que pueda vivir mi vida de tal forma que sea un testimonio de tu amor y esperanza. En el nombre de Jesús. Amén.

Por: Pastor Ken Klaus

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