;

¿Buenas noticias?

Description

Muchas enseñanzas mesiánicas, como las dadas por Juan el Bautista, no suenan muy alentadoras, pero todo cambia cuando entendemos completamente nuestra nueva naturaleza.

“Como el pueblo estaba expectante y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo, Juan les dijo a todos: ‘A decir verdad, yo los bautizo en agua, pero después de mí viene uno que es más poderoso que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego. Ya tiene el bieldo en la mano, de modo que limpiará su era; recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en un fuego que nunca se apagará.’ Con exhortaciones como éstas, y con muchas otras, anunciaba al pueblo estas buenas noticias.” (Lucas 3:15-18)

Los sermones de Juan el Bautista no parecen muy alentadores. De hecho, casi que suenan de terror. ¿Alguien viene a bautizarnos con el Espíritu Santo y con fuego? ¡Ay! ¿Va a limpiar la trilla y quemar la paja con fuego insaciable? ¡Dos veces ay! Incluso si no sé mucho de agricultura, sé que es una referencia al juicio final. El Mesías vendrá va a limpiar el universo de Dios, y todas las partes malas, dañadas y malvadas serán destruidas. Y, con seguridad, el “fuego que nunca se apagará” es una referencia al infierno.

Entonces, ¿por qué Lucas llama a esto “buenas noticias”? Porque eso es lo que Lucas hace. Él dice: “Con exhortaciones como éstas, y con muchas otras, anunciaba al pueblo estas buenas noticias.” Casi me siento tentada a pensar que, si estas son buenas noticias, ¡Juan puede quedarse con ellas!

Pero esto sería un error de mi parte. De hecho, sería el resultado de una serie de errores, el primero de los cuales es saber dónde estamos bajo el juicio de Dios.

Muchos cristianos tememos estos pasajes porque cuando los escuchamos automáticamente pensamos en nuestro propio pecado. Nos sentimos como la paja en el universo de Dios, las cáscaras inútiles que alguna vez cubrieron el grano bueno, pero que no tienen ningún valor en sí mismas. Nuestra propia conciencia nos susurra que “paja” es un buen nombre para nosotros, debido a todas las veces que hemos hecho mal. Y así, naturalmente, tememos al fuego.

Pero gracias a Jesucristo, ¡ya no tenemos que verlo de esa manera! El sufrimiento, la muerte y la resurrección de Jesús nos han transformado a todos los que confiamos en él. Ya no somos paja; somos el grano bueno que él valora. Dios ha cambiado nuestra propia naturaleza, ha perdonado nuestros pecados y nos ha hecho nuevas criaturas, valoradas, amadas, buscadas, protegidas.

Desde ese punto de vista, ¡el sermón de Juan es una buena noticia! Juan nos dice que no tenemos que esperar mucho más; Jesús viene y finalmente pondrá fin al largo y grotesco drama del pecado que invade la historia humana. Pondrá fin a todo mal y nos reunirá a todos los que creemos en él en su “granero”, donde nos protegerá. Todo lo malo se corregirá, y habrá un nuevo cielo y una nueva tierra: el hogar de justicia. ¡Eso es lo que esperamos!

ORACIÓN: Santo Padre, ayúdame a esperar la venida de tu Hijo y a confiar siempre en él. Amén.

Por: Dra. Kari Vo

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
Sr. Espíritu Santo (Parte 1)
Bayless Conley
Vida Eterna (Parte 1)
Frank López
Jesús es el Rey siervo
Un Milagro Cada Día
¡La victoria es tuya!
Un Milagro Cada Día
Fuego y división
Cristo Para Todas Las Naciones
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple