A ser prudentes

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A las personas les encanta estar cerca de quienes son discretos, confiables, sabios. ¿Cómo podemos convertirnos en mujeres prudentes?

Recientemente fui invitada a compartir una reflexión en una despedida de soltera de una joven de nuestra iglesia.

Luego de orar para que Dios me guiara sobre qué compartir, decidí hablar sobre la prudencia que debe caracterizar a las mujeres cristianas.

El pasaje de Tito 2:5 dice,  “A ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada”, refiriéndose a que las ancianas lo enseñen a las más jóvenes.

La palabra griega “sophron” para prudente es utilizada como una directriz para las mujeres más jóvenes en la iglesia.  Refleja un estándar bíblico muy alto para la mujer, ya que este término es usado también en la descripción para los ancianos de la iglesia en los siguientes pasajes:

Tito 2:2  “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Tito 1:8 (Para el obispo) “...sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, santo, dueño de sí mismo”.

1 Tim 3:2 “Un obispo, debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar”.

En las Escrituras esta palabra significa segura, juiciosa, auto-controlada  (moderada en cuanto a opiniones o pasiones); otros diccionarios traducen sophron como discreta, sobria o moderada.  En la versión de la Reina Valera encontramos que el término discreción se usa para sophron.  Entonces tenemos que sinónimos para la palabra prudente son: Auto-controlada, sobria, discreta, sabia, que usa el buen juicio.

Un verso que me vino a la mente cuando pensé en la palabra prudente es Proverbios 14:1 -“La mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus manos la derriba”- debido a que este versículo se relaciona de múltiples maneras con las directrices de Tito 2 para las mujeres, ya que podemos caer tan fácilmente en la necedad de pensar de manera equivocada llevándonos a hacerle daño a nuestro hogar y a otros en vez de edificarlos.

Como mujeres tenemos la tendencia a ser emocionales y esa es otra razón por la que somos instruidas a ser prudentes.  En mi caso particular, a veces me puedo exaltar negativamente por algo en particular mientras mi esposo se mantiene en completa calma y equilibrado.  Él puede ser una voz de razón cuando yo sobreactúo y me inclino a tener un juicio pobre.

Cuando somos necias adoptamos conductas destructivas hacia nuestros esposos e hijos.  Tenemos prioridades equivocadas. Perseguimos cosas que nos hacen desperdiciar nuestro tiempo, en lugar de ser de buen juicio sobre lo que Dios nos ha dado y las oportunidades que tenemos con aquellos a nuestro alrededor. 

A las personas les encanta estar cerca de quienes son discretos, confiables, sabios.  Definitivamente se abrirán y compartirán sus mayores dificultades y luchas con aquellos que tienen la cualidad de ser prudentes. Los esposos serán motivados, edificados y apoyados. Los hijos se abrirán mejorando así nuestra comunicación y relación con ellos.  Ser prudentes nos llevará al camino de ser influyentes.

¿Cómo podemos convertirnos en mujeres prudentes?:

- En primer lugar permiténdo ser influenciadas ya que pensar bien nos llevará a vivir bien.  Proverbios 3:5-6 nos dice, “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento, reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas”.

- Es importante llenar nuestras mentes con Su Palabra y Sus pensamientos. Debemos ser intencionales en practicar estar en Su Presencia a través de todo el día. Leer la Palabra diariamente nos ayudará a crecer en sabiduría, orar con versículos específicos de la Biblia nos ayuda a obtener la mente de Dios en las cosas y en solicitar su ayuda.

-Cuando como mujeres somos dirigidas por las emociones, la autosuficiencia, o nos vemos siempre como teniendo la razón, nos convertimos en necias. Únicamente cuando permitimos ser influenciadas por Dios (y por otros) podremos ser verdaderamente prudentes.

¿Puedes tu decir que eres una mujer prudente? Si no es así, ¿Estás dispuesta a comprometerte a ejercitar la prudencia en tu vida? Habla hoy con Dios y exprésale tu deseo de ser una mujer prudente en todas las áreas de tu vida.

Por Mayra Beltran de Ortiz

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