A la luz de la eternidad

Description

¿Cómo serían nuestras vidas si realmente tuviéramos como perspectiva diaria la eternidad?

“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”, 2 Pedro 3:14

¿Que pasaría por nuestras mentes si recibiéramos un diagnóstico médico terminal y nos dijeran que nos quedan pocos meses o pocos días sobre esta tierra? ¿O que haríamos si de alguna manera Dios nos revelara que pronto estaríamos en Su presencia?

Creo firmemente que si pudiéramos vivir nuestras vidas a la luz de la eternidad, nuestras expectativas de este mundo cambiarían y daríamos un giro de 180 grados a todos nuestros pensamientos, sentimientos, acciones, anhelos y esperanzas. Nuestra adoración a nuestro Dios y Salvador se transformaría en una alabanza perpetua, que nos llevaría al más excelente gozo  y purificación

Nuestras mentes son un laboratorio extraordinario que produce millones de pensamientos e ideas por minuto, sin embargo, la mayoría de las veces permitimos que nuestros pensamientos se desvíen hacia lo que no es provechoso, hacia lo vano, hacia lo impuro y hacia lo que no edifica.

Todos aquellos pensamientos que no glorifican a Dios deben ser combatidos y desterrados de nuestra mente.Todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses  4:8b).

Nuestras emociones, guiadas por un corazón pecaminoso, nos hacen enfocarnos demasiado  en nosotras y en lo que podemos controlar, y no en quien controla el mundo y sus circunstancias. Deberíamos poder descansar en la soberanía de Cristo sabiendo que Él tiene planes de bien y no de mal.

No importando lo adversa que pueda resultar una situación, estamos llamadas a confiar y reposar en nuestro buen Dios, quien siempre estará a nuestro lado bendiciéndonos con Su paz. Podemos abandonarnos en los brazos de Aquél que cuida de nosotras. “Tú guardarás en completa paz a aquel, cuyo pensamiento en ti persevera porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).

Todas nuestras acciones y anhelos estarían encaminadas a glorificar el nombre de Dios si viviéramos esperando su regreso. Tendríamos un corazón agradecido por la casa que nos dio y dejaríamos el afán por la remodelación de la misma. El viaje de nuestros sueños podría esperar y a cambio tal vez visitaríamos a la abuela.

Dejaríamos de preocuparnos  por nuestra situación económica y a cambio nos preocuparíamos por las cosas eternas, aquellas que permanecen para siempre.  “Más haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mateo 6:20).

Amadas, consideremos nuestras vidas a la luz de la eternidad, que podamos estar apercibidas como las vírgenes, esperando al esposo, porque no sabemos ni el día ni la hora; pero algo tenemos por cierto y es que Él vendrá por nosotras. Que anhelemos ese hermoso día donde nos encontraremos con nuestro Padre Celestial, quien nos recibirá con gozo para que estemos con Él para siempre.

Oración: Padre amado, ayúdanos a perseverar en Ti, que vivamos nuestras vidas preparándonos para tu encuentro. Que podamos ser fieles a ti en todo tiempo y que nuestras vidas puedan llevar gloria a tu nombre. Por Cristo Jesús, amén. 

Por Belinda Castellanos

Please register for a free account to view this content

We hope you have enjoyed the 10 discipleship resources you have read in the last 30 days.
You have exceeded your 10 piece content limit.
Create a free account today to keep fueling your spiritual journey!

Already a member? Login to iDisciple

Related
Despiértame la paz
Jonathan Domingo
Sonriéndole al futuro
Aviva Nuestros Corazones
¡Gol! (Parte 2): Sin Excusas
Roberto Bautista
Confiando en Dios
Violeta Guerra
En sus marcas, listos...
Larissa Sosa-VanHorn
Follow Us

Want to access more exclusive iDisciple content?

Upgrade to a Giving Membership today!

Already a member? Login to iDisciple